Alameda
Nuestra ruta por Pontevedra comienza en la Alameda, auténtico pulmón verde de la ciudad. Ocupando la antigua huerta del convento de San Domingos, en su entorno podemos ver destacados edificios del siglo XIX, sede en la actualidad de numerosos organismos oficiales.
El punto de partida es el monumento a los héroes de Pontesampaio, que hicieron frente a los franceses en la Guerra de la Independencia. A partir de ahí comienza la Avenida de Montero Ríos, donde se encuentra el Ayuntamiento, la Consellería de Educación y el Pazo de la Diputación con sus jardines de San Vicenti. Es la sede principal de las Bienales de Arte.
Al final de este paseo llegamos a las ruinas de Santo Domingo.
Casa do Concello
Ruinas de Santo Domingo
Las Ruinas de Santo Domingo, declaradas Monumento Nacional, son los restos de un templo gótico construido por los dominicos en el siglo XIII. La posterior reconstrucción neoclásica en el siglo XVIII no fue llevada a cabo en su totalidad, manteniendo la primitiva cabecera, las ventanas ojivales, el rosetón y sus cinco ábsides, de estilo gótico. Se conserva también la fachada de la Sala Capitular del Siglo XV. El resto del templo fue derribado a finales del XIX.
Desde 1927, año de fundación del Museo de Pontevedra, en estas ruinas de Santo Domingo se ubicó la sección arqueológica del museo. En ella se conservan varias lápidas romanas, restos de la época sueva y una colección de piedras de armas. En las capillas podemos ver los sarcófagos de varios personajes de la Edad Media como Tristán de Montenegro, Sueiro Gómez de Soutomaior y Paio Gómez de Soutomaior, famoso trovador pontevedrés.
Se conserva, asimismo, la fachada de la sala capitular, del siglo XV. El resto del edificio fue derribado a finales del siglo XIX para la construcción del Instituto de enseñanza media anejo.
Basílica de Santa María
Una muestra del poder que tuvo el gremio de los mareantes en la Edad Media fue la construcción de esta Iglesia de Santa María, declarada Monumento Nacional. Situada en el primitivo emplazamiento de la ciudad, desde un alto donde divisamos la desembocadura del Río Lérez y toda la Ría de Pontevedra.
Construida por Diego Gil y Juan de los Cuetos en el Siglo XVI, combina sus trazas góticas con una fachada de estilo plateresco, obra de Cornelis de Holanda. Esta considerada obra clave del gótico isabelino en Galicia.
De planta basilical de tres naves con capillas que le dan forma de cruz. En su interior destacan las grandes bóvedas de crestería y el retablo de madera del Altar Mayor, obra realizada por Magariños entre finales del XIX y principios del XX.
Desde este Altar Mayor, situado en el ábside, podemos visitar las distintas capillas: la de la Santísima Trinidad, con la imagen de la Virgen con el Niño y el Altar del Cristo, con talla del siglo XVIII obra del escultor José Ferreiro. El Santo Cristo del Buen Viaje goza de gran devoción entre los vecinos, que acuden a él para que los proteja en los viejas que vayan a realizar.
En la parte central de la fachada destaca la puerta con su arco románico, flanqueada por las imágenes de San Pedro y San Pablo. Completan el conjunto las imágenes de Santa Bárbara y Santa Catalina, que gozan de gran devoción. El resto de la fachada presenta una hermosa iconografía.
Capilla de las Apariciones
Capilla del antiguo convento de las monjas doroteas, donde la estuvo alojada Sor Lucía, vidente de Fátima, y donde decían que se le apareció la Virgen María.
Parador - Casa do Baron de Casa Goda
La Casa del Baron de Casa Goda es un edificio del siglo XVI, destacando su portada neoclásica y una bella escalera.
Plaza de las Cinco Rúas
En la Plaza de las Cinco Rúas podemos visitar la casa en la que vivió el escritor Ramón María del Valle Inclán y un hermosos cruceiro del siglo XVIII.
Plaza del Teucro
Dice la leyenda que, después de la Guerra de Troya, el arquero griego Teucro viajó a Occidente fundando la ciudad de Helenes, la actual Pontevedra. A él está dedicada esta hermosa plaza, creada en el siglo XVIII, y que antaño era llamada Plaza del Pan por la cantidad de hornos que había en sus inmediaciones.
En la actualidad, podemos admirar las hermosas casas señoriales de la época. El pazo de los Gago y Montenegro, el de San Román y el Pazo del Marqués de Aranda rodean la Plaza del Teucro, escenario de muchas de las actividades al aire libre que se realizan en la ciudad.
Teatro Principal
Restaurado en 1980, tras un grave incendio, el Teatro Principal es la sede de una variada oferta cultural durante buena parte del año.
Soportales
En estos soportales se lleva comerciando desde hace siglos.
Plaza de la Ferrería
El conjunto monumental de la Plaza de la Ferrería es la estampa típica de la ciudad de Pontevedra. En sus soportales se encontraban las herrerías que antiguamente surtían de metal a los demas gremios de la ciudad medieval, que celebraba el mercado los sábados.
Con la Plaza de la Estrella y los jardínes de Casto Sampedro forma un impresionante espacio urbano. En el medio de los jardínes podemos contemplar la Fonte da Ferrería, del S XVI, que sigue el modelo del chafariz portugués con sus tres esbeltos cuerpos. Fue transladada en 1930 a este emplazamiento despues de ser retirada del centro de la plaza en el S XIX.
Convento de San Francisco
La Iglesia Convento de San Francisco, declarada Monumento Histórico-Artístico, fue construida a finales del siglo XIV sobre los restos de un antiguo templo del siglo XIII.
De planta latina y estilo ojival, a la izquierda de la capilla Mayor está la sepultura Paio Gómez Charino, trovador y almirante pontevedrés que participó en 1248 en la batalla de Sevilla con un barco construido en los importantes astilleros de la época. En la piedra se lee el siguiente epitafio: 'aquí yace el muy noble caballero Payo Gómez Charino el primero señor de rianjo que ganó a sevilla siendo de moros y los privilegios de esta villa'. Debido a este hecho, Fernando III el Santo otorgó importantes privilegios a la ciudad, que impulsaron sus actividades comerciales y pesqueras.
Iglesia de la Peregrina
La iglesia de la Peregrina es la más característica de Pontevedra, dedicada a la Virgen Peregrina que procedente de Efeso paró en la ciudad en su peregrinaje a Santiago. Su construcción se inició en 1778.
Con su planta circular en forma de concha de vieira, combina el barroco con formas neoclásicas. En la original fachada curva podemos ver las imágenes de La Virgen, San José y Santiago Apóstol.
El retablo mayor de 1789 es obra del escultor Melchor de Prado. En su interior alberga la venerada imagen de la Virgen Peregrina, patrona de la ciudad, con su bordón, calabaza y concha típicas, y con el Niño sobre el brazo. La pila del agua bendita es una gran concha marina, donada por el Almirante Méndez Núñez, que la había obtenido en alguno de sus viajes por el Pacífico.
Museo de Pontevedra
Fundado en 1927, el Museo de Pontevedra ocupa cinco edificios. Son los centrales la casa barroca de José de Castro y Monteagudo y el pazo de los García Florez. Unidos por un arco, son claros ejemplos de pazos urbanos galegos del siglo XVIII.
El Museo pretende mostrar a través del conjunto de obras que se exhiben en sus cinco sedes (los edificios Castro Monteagudo, García Flórez, Fernández López, Sarmiento y las Ruinas de Santo Domingo) las líneas maestras de la Historia, de la Arqueología y del Arte de nuestro entorno insertándolas en ámbitos más generales, tanto nacionales como internacionales.
Se trata de un museo conceptualmente distinto a lo habitual, en el que se prescindió de la exhibición aislada de obras, algo sin duda mucho más frío que encuadrarlas en ambientes de época con referencias comparativas. De ahí que los responsables del Museo prefieran referirse a él con el nombre de Museo-Hogar.
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